23 de marzo de 2010

Cazuelitas de caballa con cebolla confitada y queso brie

Hoy, la segunda receta que he enviado a CanalCocina, a ver que os parece. Como os dije en la anterior receta, para más informaciòn solo habeís de pinchar en el enlace.




Los ingredientes que he utilizado para la receta consisten en una lata de caballa de 88 grs, medio pimiento morrón, perejil picado, aceite de oliva Virgen Extra, seis taquitos de queso Brie, 1 huevo, pan rallado, perejil, 750 grs de cebolla, 1 vaso de vino blanco(no lleno del todo), 6 cucharadas de azúcar, y hojas de lechuga variadas. Para preparar la cebolla confitada he utilizado la cebolla, la cùal he picado en juliana muy fina, y sofrito en aceite de oliva a fuego muy lento(hasta que se vean caramelizadas)junto con el vino blanco y el azúcar. Una vez caramelizada la he guardado en botes de vidrio esterelizados, y para preparar el aperitivo he ido cogido una cucharada y media para cada cazuela. Como ya la tenìa preparada con anterioridad solo he tenido que hacer uso de ella para el relleno de las cazuelitas.




Picamos luego el perejil muy picadito, lo metemos en un recipiente junto con medio vaso de aceite de oliva, removemos y dejamos reposar mientras seguimos preparando la receta. En una sartén, echamos las caballas desmenuzadas y escurridas de la lata, vertemos sobre ellas un par de cucharadas de aceite de perejil y le damos un par de vueltas con ayuda de una cuchara de madera. En cuestiòn de 1 minuto, retiramos del fuego y reservamos en un plato a parte. Cortaremos 6 porciones o tacos de queso brie, los rebozaremos en huevo y pan rallado. Repetimos la operaciòn y freímos en aceite bien caliente, el tiempo justo de que tome color dorado. Reservamos encima de papel absorvente para que pierdan el aceite sobrante, y comenzamos a montar el aperitivo.



Colocaremos dos cucharadas colmadas de cebolla confitada en cada cazuela, encima repartiremos la caballa pasada en la sartén con el aceite de perejil, y un hilillo del mismo por encima. Colocamos los tacos de queso brie, y un trocito de pimiento morrón en cada trozo. Adornamos con hojas de lechuga variada y a disfrutar de un aperitivo agridulce.



Como veís tampoco tiene mucha complicación esta receta, y a disfrutar de un aperitivo agridulce.

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22 de marzo de 2010

Voulavents rellenos con crema de sardinas picantes

De vuelta ya, aparezco con una de las recetas con las que me he presentado al concurso que organiza CanalCocina, llamado "Dando la lata". Más informaciòn pinchando el enlace. Para tal ocasión he preparado unos voulavents super fáciles de hacer, y que quedan realmente bien como aperitivo.



La cantidad de ingredientes que os detallo a continuaciòn, son para media docena de volulanvents grandes. Necesitaremos un paquete de seis voulavents. Dos latas de sardinas picantonas de 120 grs cada una. Una tarrina de crema al queso de cabra para untar o picotear de 125 grs(e escogido la marca Président). Una botellita de aceite de oliva a la guindilla y cardamomo(aceite aromático de Ferrán Adriá). Y para su decoración, opté por aceitunas rellenas de anchoas, trocitos de pimientos(rojo, amarillo y verde), cebolla morada, perejil picado, pepinillos, y cebollitas en vinagre.




Para su elaboración, comenzaremos por abrir las latas de sardinas y sacarles la espina central. Luego las desmenuzaremos con las manos, y las iremos esmagando con ayuda de un tenedor. Las latas de sardinas picantonas suelen traer en su interior algún trocito de pimiento, cebolla o zanahoria, asi que aprovecharemos y los esmagaremos junto con las sardinas. Agregamos luego el lìquido de las latas, removemos bien, y a continuación añadimos el queso de cabra y un poco de perejil picado. Una vez todos los ingredientes estén bien integrados, nos dispondremos a rellenar los voulavents. Decoramos al gusto, y dejamos caer un hilillo de aceite a la guindilla y cardamomo por encima de ellos.



Como veís no es nada complicado, y aunque os parezca que pueden quedar algo fuertes al paladar, es todo lo contrario. La crema de queso es suave y aligeriza el sabor de las sardinas, quedando así una crema ligera pero picantona, aunque tampoco en exceso.

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